El boxeador Chávez Junior firmó un documento en el que acepta poner en juego su título del CMB ante el argentino Sergio Maravilla Martínez en septiembre siempre y cuando antes logre vencer al británico Andy Lee en lo que será su tercera defensa de la corona.
Júlio César Chávez Junior es uno de los mejores boxeadores que hay en actividad, de eso no hay dudas, pero a la hora de destacar las habilidades del púgil mejicano lo primero que hay que remarcar es su capacidad, o la de su representante, de prolongar las situaciones y esquivar los compromisos.
Tal fue así que desde 2010, cuando surgió la polémica en la que la Concejo Mundial de Boxeo le retiró el título al argentino y se lo entregó a Chávez Jr bajo la promesa de que Maravilla iba a tener la chance de poder enfrentarse ante el “Hijo de la leyenda”, el mejicano y su manager lograron estirar por dos años este compromiso que, según el presidente de la OMB, tenía que ser en breve.
Pero el tiempo empezó a acortarse y las excusas de los aztecas fueron quedando truncas, esto quedó claro cuando a principios de este año, Sampson Lewkovicz, asesor de Maravilla estuvo a punto de concretar el tan esperado pleito pero desde la esquina de Chávez terminaron rompiendo de manera unilateral las negociaciones.
Luego la OMB emitió un comunicado informándole al actual campeón que de seguir extendiendo su pleito con el argentino iba a perder la corona. Este ultimátum surtió efecto y vía Twitter José Sulaimán, presidente del Concejo Mundial de Boxeo, reveló que Julio César Chávez Junior firmó el contrato que lo obliga a combatir ante Maravilla en septiembre de este año.
Claro está, que esta pelea se va a dar siempre y cuando el mexicano venza en junio al británico Andy Lee en Texas. De salir airoso de esa tercer defensa de la corona, será el de Avellaneda el cuarto retador y, de una vez por todas, podrá intentar recobrar el cinturón que Cháves Jr le ganó en los escritorios.