Terminado el encuentro ante Tigre en Victoria, Gerardo Martino respaldó a sus dirigidos y a su estilo y, aunque aseguró que el árbitro no fue decisivo en el resultado, reflexionó mucho al respecto.
Luego de diez fechas sin penas, Newell's Old Boys fue derrotado en Victoria ante un Tigre que lo alcanzó en lo más alto de la tabla de posiciones. La Lepra no fue claro en 3/4 de cancha, sufrió ante un Luna descollante y fue claramente perjudicado por la decisión del árbitro Vigliano de no expulsar a Diego Castaño en la primera parte. Terminado el cotejo, Gerardo Martino salió a charlar con los periodistas de la misma manera en que lo ha hecho en las últimas diez ocasiones.
Su primera reflexión fue: "La diferencia termina por ser exagerada, pero el resultado está bien. Hicimos un buen partido, no me voy disconforme con nuestra actuación". A lo que añadió: "Creo que fue un buen partido en el que ambos equipos intentaron, tal como lo habían venido haciendo. Fue el gran encuentro de Luna lo que, quizás, inclinó la balanza para un lado". Finalmente, dijo: "Jugando a lo nuestro, llegamos al empate y hasta pudimos haberlo empatado en ciertos momentos pero, bueno, esta vez no salió".
Además, no escatimó en elogios hacia Carlos Luna, que marcó los tres goles del rival y fue el mejor de los 22: "Nos encontramos con una noche en la que Luna estuvo intratable. El primer gol viene tras un contraataque rápido y bien elaborado, por lo cual está dentro de lo lógico, pero los otros dos son exclusivamente mérito de él. Son jugadas aisladas en las que llega con el arco muy esquinado. Estuvo pleno".
Explicó con simpleza el por qué del ingreso de Cristian Díaz sustituyendo al lesionado Sperduti: "Si al cambio lo tenía que hacer en el segundo tiempo, quizás me inclinaba por Muñoz. Pero me pareció que todo estaba muy bien y muy controlado y, ya empatando, no quise correr un riesgo innecesario. Por eso entró el Kichu. Ese momento era el mejor del equipo y vi todo muy en control como para hacer un cambio tan arriesgado".
Y aclaró: "Nosotros seguimos con la misma tranquilidad. ¿Para qué vamos a cambiar? Si nosotros llegamos hasta acá jugando de esta manera. Si hubiéramos ganado, estaríamos diciendo lo mismo".
Al arbitraje y todo lo que lo rodea le dedicó varios párrafos. Cuestionado por la jugada de Castaño, comentó: "Son decisiones. No está en nosotros cuestionar permanentemente. Deberán revisar estas situaciones de la misma manera que nosotros atedemos la evaluación de en qué nos equivocamos".
Luego, explicó: "Yo creo que hay una situación de locura general que lleva a que los árbitros siempre lleguen muy condicionados a los partidos. Dependiendo de los equipos que están involucrados, esto tiene mayor o menor repercusión. ¿Quién le va a dedicar más de una hora a Atlético Rafaela si se va al descenso por cuatro puntos que podría haber tenido si los arbitrajes eran certeros? Digo Rafaela como podría decir Olimpo o Godoy Cruz".
Prosiguió: "Nosotros nos equivocamos y hacemos la autocrítica correspondiente. Supongo que ellos harán lo mismo. Los árbitros se pueden equivocar también". Y terminó con lo siguiente: "Los chicos estaban tristes y abatidos por la derrota. En el interior del vestuario, uno empieza a buscar las explicaciones a ciertas situaciones que, alguna vez, alguien tendrá que aclarar. Yo lo escuchaba a Toia esta semana opinando que tal técnico no le dijo a tal defensor que cerrara; de la misma manera, yo te podría decir por qué ocurren ciertas circunstancias que son muy evidentes. Algunas jugadas no se entienden demasiado, podrían explicar, al menos, por qué no. Nosotros asumimos los errores, ellos también deberían hacerlo". De todas maneras, prefirió cerrar con otra frase: "El árbitro no fue decisivo".