Real Madrid derrotó dos a uno a su par teutón en el Bernabeu, pero quedó eliminado en la serie de penales. Los de Munich jugaron mejor y lograron su recompensa. Cristiano Ronaldo marcó dos y Robben descontó. CR7 erró su penal pasados los 120 minutos.
Ante todo, el espectáculo que otorgaron ambos equipos protagonizando la vuelta de las semifinales de Champions League será recordado como un partido emocionante y entretenido para cualquier entusiasta del fútbol. Ambos se prestaron para un encuentro que no aburrió en ningún momento. Para quien se encuentra a un océano de distancia, las emociones futbolísticas bastaron y sobraron para disfrutar de la serie.
El elenco de José Mourinho arrancó el partido jugando de lleno en campo rival, sin entregarle el balón a un equipo que plantea una idea de posesión de balón. A los alemanes les costó encontrar salidas claras en los primeros minutos, y los atacantes merengues lastimaron a un Bayern poco acostumbrado a jugar sin el balón. Así llegó el primer tanto, un penal que Cristiano Ronaldo transformó en gol cuando Alaba detuvo con la mano una volea del rosarino Ángel Di María.
Apenas unos minutos después, Benzema picó engañando a todos y Mesut Ozil, el mejor jugador blanco, asistió a Cristiano para que marque su segundo tanto. De todas maneras, Bayern Munich no se quedó nunca. El Madrid se replegó, le dio el balón y los espacios a su rival, que se siente cómodo con el protagonismo, y ya allí comenzó a perderlo. La visita generó no menos de seis situaciones netas de gol, pero el único que pudo capitalizar la suya fue Arjen Robben cuando tuvo a Casillas a doce pasos de distancia.
El dos a uno forzó el alargue, y los alargues se convirtieron en penales. David Alaba, lateral izquierdo de apenas diecinueve años, ejecutó el primer penal de la serie definitoria y colocó la pelota en la ratonera del palo derecho de Casillas. Distinta fue la suerte de Cristiano Ronaldo, que intentó colocarla a la izquierda de Neuer, pero se encontró con la estirada del arquero alemán, uno de los mejores del planeta. Kaká falló el suyo y el pleito parecía terminado cuando Casillas le detuvo los disparos a Tony Kroos y a Philipp Lahm. De todas maneras, Sergio Ramos envío el quinto a la tribuna, y Bastian Schweintseiger no dudó al disparar fuerte y a un costado.
Bayern Munich, un equipo forjado por mayoría de alemanes y muchos jugadores de su cantera (Lahm, Badstuber, Alaba, Kroos, Schweintseiger y Muller), comenzó a construir este camino en 2009, cuando Louis Van Gaal se hizo cargo del equipo. Será la segunda final de Champions League en cuatro temporadas. Hoy con Heynckes como capitán del barco, el club alemán tiene un estilo con el sello del polémico holandés, pero sin los conflictos que trae su difícil y genial personalidad. Bayern fue el equipo que mejor jugó y entendió el fútbol, por eso está en la final.